Aseguradora valora la mano de obra a un precio hora muy inferior al precio público que aplica el taller y se niega a abonar la diferencia, que supera los 1.000 €, alegando que «la cesión de crédito no amplía derechos». Imponer un precio hora a la baja y rechazar la revisión pese a existir una pericial independiente previa deja al asegurado sin cobrar lo que le corresponde.