Cada expediente nuevo es un asegurado que llega hasta nosotros tras chocar con un sistema que no le protege. Que septiembre siga creciendo no es una buena noticia: confirma que la indefensión del asegurado aumenta día a día.
Ante aseguradoras que imponen sus criterios, retrasan pagos o ignoran reclamaciones, el asegurado queda solo y sin voz. Por eso crecemos y agradecemos a nuestros colaboradores: detrás de cada número hay una persona que merece una respuesta justa.
Seguiremos abriendo expedientes mientras haya asegurados desprotegidos, para devolverles la protección que la ley les garantiza.